Hoy.

La vida es impredecible. Un día se es una de las personas más felices del mundo, otro día se puede ser de las más miserables.

Hoy, experimenté esa sensación, ese cambio drástico.
Hoy, entendí muchas cosas sobre mí, algunas que ni siquiera sabía que existían.
Hoy, sufrí un cambio emocional digno de ser clasificado como el peor hecatombre que ha sufrido mi ser y, aunque no ha sido el más aparatoso, sin duda es el más profundo y el más dolosoros.
Hoy experimenté una sensación que no deseo ni a mi más acérrimo némesis.
Hoy, contemplé, o más que eso, sufrí en carne propia los estragos de los sentimientos, aquellas sensaciones que pueden hacernos sentir en la cima del mundo, o en el inframundo.
Hoy entendí que, a pesar de todo y de todos, una persona puede significar muchas cosas para mí.
Hoy entendí que tengo frente a mí una oportunidad, una oportunidad que no debo desperdiciar, que debo cuidar y atender para que, si mis sentidos no me fallan, esa oportunidad se convierta en una de las mejores decisiones que haya hecho en mi vida.

Hoy tengo dos opciones: seguir, con todo, ante todo y ante todos, de tu mano; o seguir por mi camino y, en un futuro, arrepentirme de no haber sido lo suficientemente valiente como para tomar el primer camino.

La sabia, sabia vida me dará, como siempre, la respuesta.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s